Los de Capello han remontado un gol inicial del Mallorca (3-1)
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El técnico Fabio Capello es experto en dotar a sus equipos de un derroche físico incuestionable. Su decisivo partido ante el Mallorca fue una copia más de lo que se ha visto esta temporada. El guión fue siempre igual. Comenzar mal, encajar un gol y remontada épica. El Madrid se aferró con uñas y dientes a ese método, que funciona y además logra que la comunión con su público sea total.
Y eso que el panorama no podía ser más desolador para el Madrid al llegar el descanso. El venezolano Juan Arango había avisado ya en el primer minuto con un disparo al palo, al cuarto de hora Varela firmó un soberbio gol tras una buena acción colectiva de todo el Mallorca, y además Ruud van Nistelrooy se retiró lesionado a la media hora.
Todo era negro para el Madrid. El peor escenario, jamás imaginado por la afición del Madrid planeaba sobre el Bernabéu, sabiendo que el Barcelona ganaba en Tarragona. La Liga, en ese momento, estaba perdida. Varela y Jonás dieron mucha guerra en las bandas a un Real Madrid que nunca tuvo fútbol en la zona de elaboración. Jugó al pase largo, con poca imaginación.
En la reanudación, Fabio Capello cambió de discurso. El normal cuando la historia no funciona. Se quedó Emerson en la caseta y buscó fútbol de verdad con Guti. El Mallorca siguió dando la cara. Fernando Varela se empeñó en amargar la fiesta. A los 53 minutos pisó de nuevo el área y su disparo se le fue rozando el poste.
Los nervios atenazaron al Real Madrid que vio como el Mallorca jugaba con inteligencia, atrasando su posición Arango. El Madrid apeló a la heroica, con permiso de Miguel Angel Moyá, enorme toda la noche. Capello exprimió su última alternativa. Beckham, lesionado, se fue al banquillo. Reyes entró en su lugar. Y su concurso fue importante. Fue entrar y marcar. Reyes y el argentino Gonzalo Higuaín le dieron aire al equipo.
Con más pasión que fútbol, el Real Madrid puso al Mallorca contra las cuerdas. Con fe, con ilusión, peleó el equipo de Fabio Capello hasta la extenuación. Moyá sacó un balón con veneno a Robinho, luchó por sacar el balón de cabeza de Diarra, pero la pelota entró con suspense. Era el 2-1 y el Bernabéu explotó de alegría. Luego Reyes firmó el definitivo 3-1 que dio al Real Madrid un título de Liga. El triunfo ‘merengue’ cotizó en las apuestas a 1,13 euros aunque sin duda hubo otros premios mucho más jugosos, como la remontada blanca en la segunda mitad (23 €/€) o la elección del exbético Varela como Primer Goleador (29 €/€).














