El Madrid busca resarcirse en un emplazamiento favorable
Después de quedar eliminados de la Copa del Rey ante el Betis, el Real Madrid dice adiós a una de las tres competiciones a las que aspiraba esta temporada, por lo que se podrá centrar en la Liga para intentar demostrar, por segunda vez en una semana, si lo del pasado domingo fue sólo un espejismo o los madridistas levantan definitivamente el vuelo.
El Mallorca ha sido el único conjunto capaz de sacar algo positivo del campo del líder. La victoria 1-2 de la pasada jornada en el Ramón Sánchez Pizjuán acabó con una racha de cuatro derrotas consecutivas que había acercado a los de Gregorio Manzano a la zona de descenso.
El cuadro balear no es está mostrado del todo fiable como local. Una sola victoria - contra el Espanyol en la cuarta jornada - cuatro empates y cuatro derrotas dan buena muestra de ello y le colocan entre los cuatro peores equipos de la Liga en casa. Sólo Celta, Athletic y Nàstic suman menos que el Mallorca como locales.
El Madrid se presenta al choque crecido y con la intención de recuperar la regularidad que a principios de temporada atesoró como visitante, con cinco triunfos en seis desplazamientos. Los de Fabio Capello, sin embargo, ha caído derrotados en dos de sus tres últimas salidas, pero Mallorca, que tradicionalmente ha sido un emplazamiento favorable a los blancos, es una buena oportunidad para tomar aire a domicilio.
Pese a que los mallorquinistas se impusieron la temporada pasada 2-1, el Madrid había logrado llevarse el triunfo en las anteriores tres visitas, y además, con solvencia. El 1-5 de la temporada 2002-03 y el 1-3 de la 2003-04 son los referentes a los que hay que añadir el 0-1 de la campaña 2004-05.













